martes, 11 de noviembre de 2014

Una cama y 40 mil lugares

La historia de Robertito, un fanático de Estudiantes que vive en un estadio en construcción ideado para 40 mil personas, y que adoptó a la hinchada albirroja como su familia. La problemática de las personas en situación de calle, y cómo la Ley que ampara sus derechos no está siendo cumplida. 

Escrita por Christian Nahuel Sosa


               Son las 4:30 de la mañana y Robertito prende su linterna. No necesita despertador: pareciera tener un reloj interno que le indica cuando hay que levantarse. Sea invierno o verano, llueve o truene, él empieza su jornada a esa hora. Se pone una gorra roja, desteñida por el trajín diario; una campera rompevientos de Estudiantes o un buzo, depende el clima, y sus anteojos cuadrados, gruesos, con el marco negro rayado.
            Prende la linterna, y recorre las calles internas del Bosque, aledañas al estadio de 1 y 57. Suele cruzarse con trabajadoras del sexo, que lo saludan porque es costumbre. Camina con su perra Negra a su lado, y cuida que todo esté en orden. Algunas veces le quisieron robar, pero pudo escapar a tiempo. Después pega la vuelta y hace el mismo trabajo, pero dentro del perímetro de la cancha. Examina debajo de cada tribuna, de cada recoveco por el que supone podría ingresar alguna persona con malas intenciones. Al terminar, ya cansado, pone la pava y espera a los albañiles que construyen día a día el sueño llamado ‘Tierra de Campeones’.


‘23/10/2012. Verón hizo un gol.1-0. Comí paty y un policía le pegó a una chica’

           Según lo establecido por la Ley 13956 de la Provincia de Buenos Aires, se consideran personas en situación de calle a los hombres o mujeres adultos/as o grupo familiar, sin distinción de género u origen, que habiten en la calle o espacios públicos en forma transitoria o permanente y/o que utilicen o no la red de alojamiento nocturno. Asimismo, el riesgo a la situación de calle se determina al tener en cuenta el padecimiento de uno de los siguientes factores: que el sujeto se encuentre en instituciones de las cual egresará en un tiempo determinado y esté en situación de vulnerabilidad habitacional; que se encuentre debidamente notificado de resolución administrativa o sentencia judicial firme de desalojo; y que habite en estructuras temporales o asentamientos, sin acceso a servicios o en condiciones de hacinamiento.
              La sanción de la Ley es un logro en cuanto a derechos individuales y humanos. Sin embargo, lo establecido por la legislación no se cumple. La 13956 crea el Programa de Asistencia Integral para Personas en Situación de Calle, a desarrollarse por el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. Entre sus objetivos esenciales están la localización, empadronamiento, asistencia médica y alimentaria, y habitacional transitoria para las personas en situación de calle, independientemente de su sexo y edad.
            El programa a implementarse debe cumplir con varias funciones: brindar asistencia médica inmediata y ambulatoria, detectar casos de adicciones, generar espacios físicos adecuados para brindar alojamientos temporarios, realizar tratamientos de nutrición, fomentar convenios con empresas y organismos públicos y privados con amplia sensibilidad social, en pos de facilitar la implementación del presente programa, fomentar la participación ciudadana a través del voluntariado social y promover y difundir los derechos sociales, civiles y políticos de la población, a través de campañas informativas.
            El programa se articula mediante una mesa de trabajo, cuya función es determinar las políticas necesarias en materia de vivienda, salud, educación, trabajo e inclusión para superar la situación transitoria del individuo beneficiario. Cuenta con profesionales de todas las ramas, como asistentes sociales, médicos, abogados, personal administrativo, entre otros rubros, y se desarrolla en conjunto con los Ministerios de Salud, Trabajo, Infraestructura, Dirección General de Escuelas, Instituto de la Vivienda y las Municipalidades de la Provincia de Buenos Aires.

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            Robertito vive en una vieja edificación que quedó en pie tras la demolición del viejo estadio de Estudiantes. Llegó allí por la gestión de un dirigente, que lo vio durmiendo en el hall de un building céntrico y lo acercó, hace aproximadamente ocho años. Él dice no acordarse mucho de su pasado: esquiva las preguntas que lo intentan llevar hacía el tema, esboza algún tipo de recuerdo al hacer fuerza sin mucha voluntad. Sólo dice que vino desde el conurbano en un tren, y que se dedicaba a cortar el pasto. Que un día llegó a La Plata, pasó algunos días en el Hospital de Melchor Romero, pero que luego no tenía hacia donde ir.
            Desde el día que pisó su nuevo hogar, Robertito se enamoró de Estudiantes. Y viceversa. No hubo un solo partido que falte, siempre y cuando se encuentre en buena situación física. “Una vuelta estaba operado de los ojos y quería salir del Hospital para ir. Los médicos casi lo atan a la cama’ cuenta Jorge, un reconocido hincha y que con los años se transformó en una especie de tutor. Más allá de que la obra social PAMI ponga a disposición de Robertito un tutor, Jorge se encarga de acompañarlo al médico en ocasiones, comprarle algo que necesite y, por supuesto, llevarlo a la cancha cuando Estudiantes juega en condición de visitante.
            No todas las situaciones fueron fáciles. El fatídico 2 de abril del 2013, día que se produjo la inundación en la ciudad, Robertito estaba dando una vuelta por el Bosque. El lago situado enfrente de la cancha se desbordó rápidamente, y el agua llegó de repente, sin darle oportunidad de refugiarse. Con el caudal hasta la cintura, tuvo fuerzas para cargar a dos o tres perros que vagaban por ahí (entre ellos la Negra) e ingresar a su pieza. Pero en el trayecto, chocó de frente con un tronco y perdió sus anteojos.
            Es mediodía y hora de comer. Robertito va a la vieja heladera Siam que le regalaron algunos hinchas albirrojos y saca un contenedor con las sobras de la cena de la noche anterior. Todos los atardeceres se acerca hasta el edificio de Infantería, ubicado a unas cuadras por el Bosque, y allí le dan distintos platos para que coma. Como él, decenas de personas. Todos de acuerdo en que les dan de comer muy bien. Además, pueden ir con tapers para llevarse comida. Comparte el almuerzo con los muchachos trabajadores, y con algún que otro amigo que se acerque.


“2/3/2012. Unos barras  van al country a pedir entradas y no les dan. Hace 40 grados”
  
               Unas 16.353 personas se encuentran en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires. Son cifras que se desprenden de un estudio realizado, en base a las consultas médicas, entre los años 2008 y 2012 por la organización no gubernamental ‘Médicos del Mundo’, y son trasladables a la Provincia según sondeos establecidos. Sin embargo, no hay una estadística oficial ni actual por parte del gobierno bonaerense que de cuenta de la problemática.
            Las problemáticas más acuciantes son las adicciones o problemas respiratorios. Según el informe, se detectó que el 51% padece de abuso al alcohol, tabaco o drogas, aunque ese porcentaje trepa al 73% en los casos de las personas que sobreviven físicamente en la calle. También hay prevalencia de infecciones respiratorias (18,43%) en etapas invernales, traumatológicos (13,64%) y de la piel (12,84%) consideradas por la propia falta de acceso a higiene personal.
                El estudio determinó que el 57,95% no tiene un empleo y de los que sí lo tienen (36,78%) el 91,22% lo hace de manera "informal-precaria", principalmente en albañilería u otro oficio de mantenimiento; en la vía pública como limpia vidrios o cuidacoches o en la venta ambulante. En concordancia, el 25,9% sólo pudo finalizar sus estudios primarios, mientras que el 19,1 % no pudo culminar sus estudios secundarios. Para agravar la situación, el 52% de la población que sobrevive en la calle hace más de un año que está en esa situación, y es una cifra que va en aumento.
                “Hoy en día son 17mil las personas en situación de calle en CABA; 4500 son niños, dos mil abuelos y un 25% son mujeres son hijos” afirma Juana López, profesional y voluntaria de la ONG, y denuncia que “lo único que hoy en día hay por parte del Estado es la represión; tanto en CABA como en la provincia te llevan preso si te encuentran en situación de calle”. La falta de documentación es otro agravante: impide ser atendidos en hospitales y centros de asistencia públicos, pese a que la Constitución Nacional y la Ley de Salud 153 lo prohíben. Entre 25% y 30% de personas atendidas no poseen documentación. “Los paradores les dan alojo durante unas horas pero forman parte de un sistema perverso que muestra que no hay una intención política real de terminar con esta situación”  agrega López. 
            Médicos del Mundo considera a las personas en “situación de calle” de igual manera que la Ley 13956, aunque se diferencia en la forma de enumerar los datos relevados. En este punto, tiene en cuenta todas las situaciones que demarcan el proceso poblacional, y detalla los datos de acuerdo a la emergencia habitacional que sufran. El mayor número de personas atendidas por Médicos del Mundo sobreviven físicamente en la calle: 67%. Mientras que las personas que habitan en albergues, paradores u hogares de tránsito rondan el 7,3%; las personas que se alojan transitoriamente en hoteles o pensiones, el 9%; la gente que habita en casas tomadas, prestadas u ocupadas o quienes  no cuentan con ingresos estables para costear un alojamiento de forma permanente un 15%, y las personas que viven de manera precaria en villas y asentamientos el 1%.

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                   Gorra rojiblanca, que deja entrever los rulos en la parte posterior. Una larga túnica con los mismos colores y el escudo bordado sobre el pecho, regalo de un hincha en la época que Estudiantes viajó a Dubai para enfrentarse al Barcelona. Un silbato colgado al cuello y sus ya míticos cuadernos, donde anota cada detalle que le resulte relevante: desde la formación titular hasta cuanto tardó en llegar. Este es el look de Robertito cada partido en el Estadio Ciudad de La Plata.
             Alrededor de cinco horas antes del comienzo se prepara para pedalear las cuadras que separan ambas canchas. Su bicicleta es característica y reconocida por cualquier hincha: de caños rojos, derruidos por el clima y el tiempo, con un carro blanco enganchado a la parte trasera. El escudo pincharrata pintado en el medio, y una bandera colocada en un tubo. Dentro del carro lleva los cuadernos, lapiceras de repuesto, un cono naranja y un megáfono medio roto. En ocasiones reventó alguna cubierta y tuvo que seguir su recorrido a pie, con la bici al costado de su cuerpo. En una oportunidad lo chocaron cerca de la rotonda de la calle 120 y Diagonal 74, afortunadamente sin provocarle lesiones.
         Jorge cuenta una anécdota que describe el sentimiento que despierta en los demás simpatizantes. Durante un partido donde Estudiantes hacía las veces de local, Robertito cayó varios escalones tras una avalancha producida en un gol. Luego de unos minutos y al ver que no reaccionaba, deciden llevarlo a una ambulancia fuera del estadio, y en ella al Hospital Zonal. Había perdido el conocimiento durante varios minutos y los médicos estaban preocupados. Jorge se mantuvo a su lado hasta que lo escuchó hablar. Preguntó cuanto había salido el partido, y si Jorge escribió las anotaciones que él no pudo. Al salir de la sala de urgencias, alrededor de 20 hinchas estaban esperando para saber cual era su estado de salud. Eran aproximadamente las 2 de la mañana.

           
“12/8/2013. Banfield, la policía nos tuvo 1 hora en el peaje. 1-1”

            En el último año, la Cámara Baja bonaerense aprobó un Proyecto de Declaración y otro de Solicitud de Informes del ex presidente del bloque de diputados provinciales de la Coalición Cívica-ARI, Walter Martello, concernientes a la Ley 13956. Además, La demora en la aplicación del Programa generó un planteo judicial que llevó a la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo, con asiento en La Plata, a intimar al estado bonaerense a cumplir con el artículo 5º de la norma que fija un plazo máximo de 90 días para su reglamentación.
            Al consultarle sobre la gravedad del tema, Martello dijo que “la problemática de no implementación de la Ley genera gran preocupación ante la vulnerabilidad visible que padecen quienes se encuentran sin ningún tipo de asistencia”. “La situación de calle es la circunstancia donde la exclusión se torna más gráfica, mas extrema, porque las personas que atraviesan esta forma de vida figura como el último eslabón en la cadena de asistencia”, agregó el ex legislador.
            En el Proyecto de Declaración aprobado por la Legislatura, Martello expresó su preocupación ante la falta de reglamentación en territorio bonaerense y exhortó al Poder Ejecutivo a que arbitre los medios necesarios para poner en funcionamiento, a la brevedad, este Programa por la importancia que reviste para los sectores más desprotegidos de la sociedad. “El Gobierno no puede ignorar que esta Ley fue aprobada con objetivos muy claros y específicos, haciendo hincapié en la localización, empadronamiento, asistencia médica, alimentaria, y habitacional de todas las personas sin hogar”, explicó.
            “A día de hoy, si alguien me pregunta a donde debería dirigirse si encuentra una persona en situación de calle, no podría responderle porque la Ley no se encuentra en plena vigencia”, aseguró.
            Sobre el futuro de la problemática, Martello indicó que “es sumamente imperioso, frente al incremento exponencial de personas que se encuentran en situación de calle, contar con herramientas y métodos que informen y asesoren sobre los recursos sociales disponibles”, y finalizó al decir que era necesario gente que “intervenga en situaciones de abandono y emergencia social rápidamente y que orienten la demanda hacia los servicios adecuados”

“4/10/2014. Siendo las 21:14, Verón es el nuevo presidente. Más del 75% de votos. Lo voté”

             Robertito no concibe la idea de abandonar el “Demo”, la vieja edificación donde vive y que fue parte de la otrora pensión del club, donde los juveniles provenientes de todas partes del país forjaban sus sueños, entre paredes viejas y húmedas. En ocasiones estuvo cerca: un director técnico quiso utilizar su pieza como almacén de archivos y videos, pero el presidente en ese momento no lo autorizó. También algunos dirigentes cuando lo apedrearon hinchas de Gimnasia, un día que el conjunto tripero jugaba en su cercano reducto, pero la idea no prosperó.
            Jorge y otros hinchas prometen que juntarían más de mil hinchas llegado el caso que quieran mover a Robertito hacia otra parte. Enrique Lombardi, ex presidente y mandatario hace algunos meses, aseguró a Robertito que si tenía que mover una columna del futuro estadio de lugar con tal de no correrlo, lo iba a hacer.
            “Esta es mi casa y ustedes son mi familia” dice Robertito al referirse a la gente de Estudiantes. “Acá tengo todo: mis cuadernos, mi ropa, mi vida... El día que me vaya de acá, volveré a la calle, porque en otro lado no quiero vivir”. Termina la frase y mira hacia los cuatro costados, a las tribunas semi concluidas. En el futuro, será la casa de 40 mil personas. Hoy, es su hogar.
             Cualquier hincha de Estudiantes quiere volver a 1 y 57. El sueño de Robertito es nunca irse de allí.          


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